Preguntas frecuentes
Hidroituango es la central hidroeléctrica más grande de Colombia, un proyecto estratégico que aporta energía limpia, estable y de bajo costo al Sistema Interconectado Nacional. Su importancia radica en que garantiza seguridad energética, impulsa el crecimiento económico y refuerza la transición del país hacia fuentes renovables, asegurando la disponibilidad de energía para millones de hogares y empresas.
El proyecto beneficia principalmente a los municipios del área de influencia en el Norte, Occidente y Bajo Cauca antioqueño, pero su impacto energético y económico llega a todo el país. Las comunidades cercanas reciben inversiones sociales, ambientales y de infraestructura, mientras que Colombia en su conjunto se beneficia de la energía que Hidroituango aporta al sistema nacional.
Hidroituango opera con estrictos protocolos internacionales de ingeniería, monitoreo permanente, obras de reforzamiento, sistemas redundantes, instrumentación geotécnica avanzada, vigilancia 24/7 y planes actualizados de gestión del riesgo. Todo el sistema está diseñado para prevenir fallas, anticipar anomalías y responder con rapidez ante cualquier eventualidad.
La estabilidad de la presa se asegura mediante un monitoreo continuo con sensores, inspecciones diarias, modelaciones técnicas en tiempo real y la supervisión de equipos multidisciplinarios. Esta vigilancia permanente permite detectar cambios milimétricos en la estructura, controlar el nivel del embalse, mantener la operación segura y cumplir los estándares internacionales de presas.
La tranquilidad se garantiza mediante un sistema robusto de alertas tempranas que incluye sirenas, sensores, comunicación directa con los comités municipales de gestión del riesgo y protocolos de respuesta rápida. Las comunidades reciben capacitación, simulacros periódicos y acceso a información clara sobre el estado del proyecto, lo que permite actuar oportunamente y tener confianza en las medidas de protección.
La generación hidroeléctrica ofrece energía limpia, renovable y de alta eficiencia, con bajos costos de operación y sin emisiones contaminantes. A diferencia de fuentes térmicas, reduce la huella de carbono y, frente a fuentes intermitentes como solar o eólica, aporta firmeza y estabilidad al sistema eléctrico, siendo fundamental para garantizar energía continua.
En la zona de influencia se han desarrollado programas de infraestructura social, educación, vivienda, salud, proyectos productivos, fortalecimiento institucional, restauración ecológica y gestión del riesgo. Entre los resultados destacan vías nuevas y mejoradas, centros educativos y hospitales renovados, viviendas construidas, plantas de potabilización, apoyos escolares, empleo local y más de 500 proyectos productivos que impulsan el desarrollo territorial.